viernes, 18 de mayo de 2018

Mercadona y... La Ley de Protección de Datos

Cada cierto tiempo, surgen una serie de términos, que como se dice ahora, haciéndome parecer más mayor de lo que soy, se hacen virales… Si hace unos años estábamos hartos de escuchar por todas partes hablar sobre “Los derechos de autor”, la SGAE, etc… ahora nos están bombardeando constantemente con “La Ley de Protección de Datos”… y ya no pasa desapercibida para nadie…
 
Cualquier llamada hecha o recibida por tele operadores, carteles con avisos de zonas de video vigilancia, hasta cuando descuelgas la manguera de la gasolinera, la menciona… pero para muchos parece que solo se trata de algo que en principio nos tendría que proteger de las empresas de telefonía, tele marketing o publicidad masiva, pero es mucho más…

¿Qué me diríais, si os hablara de una empresa, muy conocida en este país, que cuando sospecha que alguien se apropia de un artículo y se lo esconde, presuntamente, ya que si se le ve claramente, antes de salir de las instalaciones, se le para…, que a continuación pide las imágenes grabadas por las cámaras de vigilancia a la empresa de seguridad encargadas de ellas, y una vez que las obtiene, las difunde por whatsapp a todos los empleados?
 
Y cuando me refiero a todos, es a todos… no sólo a los “mandos” intermedios del centro y al personal de seguridad, si lo hubiera… ya que esa es otra cuestión,… a los que se les puede suponer una cierta discreción… Yo mismo dispongo en mi móvil de muchas de esas imágenes, que poco a poco fueron formando parte de mi álbum digital…  

Y hasta donde llegan mis conocimientos sobre el tema, dichas imágenes sólo se pueden proporcionar a la policía y con una denuncia de por medio…

Pues esto es lo que ocurre en la tan venerada y todopoderosa Mercadona… y no sólo una vez, que podría aludirse a un despiste, sino como algo que se produce habitualmente, y que vulnera los derechos de todos los que aparecen en esas imágenes.

Y no es que se trate de un robo, ya que no hay un solo artículo en dichos centros cuyo valor sea superior a los 400 euros, cantidad que fija el límite entre lo que sería hurto o robo… una cuña de queso, una botella de whisky o una colonia y zas… a formar parte del álbum digital de decenas de personas…

A partir de este punto, desconozco si es una práctica habitual de todos los centros de esta cadena, o sólo de algunos coordinadores de planta, que desconocen que estos actos están tipificados en el código penal. Pero como se suele decir, el desconocimiento de la ley no exime de su cumplimiento…

Yo, personalmente, dejaría de ir a realizar mis compras a estos centros, no sea que haga un movimiento extraño, que un empleado de dicho local, identifique como tal, y que acto seguido estén pidiendo mi foto…

Mercadona y… la Caja Curativa

La ciencia médica, a día de hoy, no ha sido capaz de averiguar la forma efectiva de reducir el absentismo laboral, ya sea por enfermedad común, lesiones o accidentes de trabajo, y que tanto gasto causa a las arcas de la Seguridad Social.

Pero en Mercadona, han encontrado la solución, que no quieren compartir con el resto de las empresas de su sector, ya que también serían beneficiarias de esta drástica bajada en las ausencias laborales, que repercutirían en una subida de los beneficios. La solución se denomina como… “La Caja Curativa”. 

Y muchos os preguntareis… “¿En qué consiste este milagro?”… pues muy sencillo… cualquier dolencia o enfermedad, consecuencia o no de la jornada laboral, cuyo proceso de curación se aceleraría con un reposo domiciliario, los Servicios Médicos de Mercadona, lo solucionan con unos antiinflamatorios y, como se dice en esta empresa, con una adaptación al puesto… 

Esas tres palabras, no son otra cosa que, si tú por ejemplo vas con la pierna escayolada o vendada, Mercadona te pone en esa “caja curativa”, para que no faltes a tu puesto de trabajo, y de esa forma no perjudiques el “Trabajo Rutinario” (mantra que hacen repetir constantemente a los trabajadores) del centro. Y lo mismo ocurre si vas con una mano o brazo… Aunque en mi caso, en una ocasión, al llevar las dos manos vendadas con férulas metálicas, me hicieron vigilar el pasillo de la bodega… 

Casos de este tipo, vistos o conocidos en primera persona, los puedo contar por decenas, de hecho, si por algo saca pecho Mercadona, es por haber conseguido reducir el absentismo laboral por debajo del 1% anual, cifra superada por el resto de las empresas tanto públicas como privadas. 

En un mundo como en el que vivimos hoy en día, donde la mayoría vivimos pegados a un móvil, y les hacemos fotos hasta de lo que vamos a comer, de vez en cuando, alguien hace fotos para denunciar casos como los que estoy contando. Muestra de ello, es la fotografía que se hizo viral en el 2014, en la que aparece una trabajadora de esta empresa, colocando los productos de una estantería, lo que se llama encarar, con muletas. 


¿Consecuencias de esta foto? Que nadie se ponga a pensar que fue el darle el reposo necesario para que los trabajadores se recuperaran más rápidamente y mejor… A partir de ese momento, prohibido salir a la sala de ventas con muletas. Estas se dejan en el vestuario, ya que dan mala imagen en la tienda, y los afectados, tienen que ser ayudados por los compañeros, a llegar a la Caja Curativa

Como se suele decir, con un solo click, nos encontramos en internet con infinidad de testimonios, donde nos relatan cómo esta empresa “ejemplar”, obliga a sus trabajadores a acudir a sus puestos de trabajo, dándoles igual las consecuencias o secuelas físicas que les puedan ocasionar… 

Después de leer todo lo expuesto, se puede pensar… “bueno, pues te vas a un médico de la Seguridad Social, y más si es algo ocasionado fuera del horario laboral, y si te tienen que dar un parte de baja, lo respetarán…”. Aquí te obligan, a que te pase lo que te pase, primero llamar al jefe de tienda, y luego llamar al médico de la empresa que te corresponde por la zona de trabajo. Y si coges una baja, ya te presionarán para que o la rechaces o pidas el alta. 

Pero el miedo es libre, y las amenazas y coacciones reales. Y en un momento en el que vivimos actualmente, donde encontrar trabajo, y donde las empresas tienen en la calle todos los repuestos que precisen dispuestos a entrar a cualquier precio, te callas, agachas las orejas, e intentas disimular tus dolencias... a riesgo de la salud, y en alguna ocasión, de tu vida… 

Como he comentado anteriormente, son decenas los casos que he conocido en persona después de casi dieciséis años que he estado trabajando con ellos. Pero contar alguno de ellos, puede llegar a resultar tedioso, y además puedo comprometer a antiguos compañeros que aún siguen trabajando para esta empresa. Y bastante mal lo pasaron y aguantaron en su momento, para que ahora tenga consecuencias negativas en su puesto de trabajo. 

Y de los míos, uno ya he relatado las consecuencias de una nefasta adaptación al puesto, que ocasionó que terminara viendo cómo se llevaban las botellas de alcohol…, y de otros dan fe mi espalda y manos… 

Como conclusión y petición, os agradecería que compartiéseis estas palabras, para que esta y otras empresas, nos vea como personas, no como números u horas, que es como te miden en Mercadona, y que, aprovechando que a día de hoy siempre tenemos un móvil a mano, hagamos fotos de este tipo de casos y los colguemos en las Redes Sociales. Una imagen, vale más que mil palabras… a las que casi casi, he llegado…